lunes, 20 de abril de 2015

Contaminación radioactiva

La contaminación radiactiva se designa a la causada por la diseminación de material radiactivo en el medioambiente. Dos de los contaminantes más perjudiciales para el bienestar de los seres vivos son el uranio enriquecido y el plutonio.


Contaminación por radioactividad (Taringa)



El uranio enriquecido se origina en instalaciones médicas y de investigación, en reactores nucleares, en la munición blindada, en submarinos y en satélites artificiales. La exposición a este  tóxico provoca enfermedades en el riñón, en el cerebro o en el hígado. Mientras que el plutonio es una sustancia muy tóxica para el hombre y el medioambiente porque permanece contaminándolo decenas de miles de años. Existen otros contaminantes radiactivos con graves consecuencias para el hombre, las plantas y los animales. Según el radiólogo Eduard Rodríguez-Farré, uno de los mayores expertos en radiaciones nucleares el yodo afecta inmediatamente y deja mutaciones en los genes, el estroncio 90 se acumula en los huesos un mínimo de 30 años y el cesio se deposita en los músculos provocando todo tipo de cánceres.



La radiactividad se produce cuando ciertos átomos al desintegrarse desprenden partículas como el alfa, beta, neutrón y rayos gamma. Pero al contrario de lo que muchos opinan, convivimos a diario con la radiactividadporque algunos se originan de forma natural. Por ejemplo, ciertos elementos  se forman de manera nata como el radón y los rayos cósmicos que llegan a la tierra. Pero la peligrosidad de la radiactividad comienza cuando la cantidad con la que el ser humano entra en contacto varía.


Se recomienda que la dosis a la que una persona se expone, al cabo de un año, sea de 1 milisiévert. Si esta cantidad aumenta, por alguna razón externa, se corre el riesgo de sufrir alguna enfermedad grave o morir. La radioactividad es una de las causas por las que más personas mueren en el mundo, exceptuando algunos países.

lunes, 13 de abril de 2015

Plátano radiactivo

Todos conocemos los beneficios nutricionales del plátano, una fruta rica en azúcares naturales como fructosa, sacarosa y glucosa y minerales como el potasio. Sin embargo, este popular postre tiene también un lado desconocido: su radiactividad. Tal y como descubrimos en la bitácora «Maikelnai’s Blog», es precisamente el potasio el elemento que convierte a este fruto en una fuente de radiación, aunque tan baja que su efecto es totalmente nulo en el ser humano. Cada 100 gramos de plátano contienen casi 400 miligramos de potasio, en diversos isótopos. Uno de estos isótopos, el potasio-40, es radioactivo, pero solo representa el 0,0117 por ciento del total del potasio contenido en cada pieza.


Platanos "radioactivos" (blog.espol.edu.ec)

Así, cada banana contiene aproximadamente 370 picocurios de potasio radioactivo (o 14 becquerelios), cantidad que no es suficiente para hacer saltar las alarmas de un contador Geiger. A pesar de ello, la suma de la radiación puede llegar a hacer que los lectores de radiación situados en los puertos y aduanas den falso positivo de vez en cuando, al analizar contenedores de esta fruta. Los defensores de la energía nuclear suelen emplear lo que llaman «dosis equivalente a un plátano» para medir las pequeñas fugas de radiación de las centrales nucleares. Es una forma de tranquilizar a los vecinos empleando escalas que se entiendan fácilmente, ya que lo normal es que ni picocurios ni becquerelios nos indiquen demasiado.



En cualquier caso, el hecho de que una persona coma un plátano diariono incrementará sus niveles de potasio-40, ya que este no se acumula en el cuerpo, sino que el organismo controla internamente los niveles de este isótopo y cuando entra más potasio del necesario, se libra del exceso. Por tanto, a pesar de esta radioactividad, presente también en otros alimentos como patatas, nueces o pipas de girasol, no hay motivos para la alarma. Podemos seguir disfrutando de los plátanos de Canariascon total tranquilidad, a menos que los descubramos brillando en la oscuridad. Pero eso no será a causa del potasio.

lunes, 6 de abril de 2015

Chernobyl

El comienzo de un incendio, que no se consiguió apagar hasta el 9 de mayo, aumentó los efectos de dispersión de los productos radiactivos, y la energía calorífica acumulada por el grafito dio mayor magnitud al incendio y a la dispersión atmosférica.


Chernobyl (Artículos de opinión)


Los productos radiactivos liberados eran especialmente peligrosos el yodo-131 (cuyo período de semidesintegración es de 8,04 días) y el cesio-137 (con un período de semidesintegración de unos 30 años), de los cuales, aproximadamente la mitad, salieron de la cantidad contenida en el reactor. Además, se estimó que todo el gas xenón fue expulsado al exterior del reactor. Estos productos se depositaron de forma desigual, dependiendo de su volatilidad y de las lluvias durante esos días.


Los más pesados se encontraron en un radio de 110 km, y los más volátiles alcanzaron grandes distancias. Así, además del impacto inmediato en Ucrania y Bielorrusia, la contaminación radiactiva alcanzó zonas de la parte europea de la antigua Unión Soviética, y de Estados Unidos y Japón. En España, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) detectó pequeñas cantidades de yodo-131 y cesio-137, por debajo de los límites aceptables de dosis de radiación, en las regiones mediterráneas y en Baleares.



Para determinar los efectos de la radiación sobre la salud de las personas, la Organización Mundial de la Salud desarrolló el IPHECA (Programa Internacional sobre los Efectos en la Salud del Accidente de Chernobyl), de modo que pudieran investigarse las posibles consecuencias sanitarias del accidente. Estas consecuencias incluían efectos relacionados con la ansiedad producida en los habitantes de las zonas más contaminadas como resultado de la evacuación de sus casas, y del miedo a posibles daños futuros en la salud por los efectos biológicos de la radiación. Además, el programa proporcionaba asistencia técnica al sistema sanitario nacional de Bielorrusia, a la Federación Rusa y a Ucrania, para aliviar las consecuencias sanitarias del accidente de Chernobyl.



Los resultados obtenidos con los proyectos piloto IPHECA han mejorado considerablemente el conocimiento científico de los efectos de un accidente radiactivo en la salud humana, para que puedan sentarse las bases de las guías de planificación y del desarrollo de futuras investigaciones.

lunes, 23 de marzo de 2015

Radioactividad natural

Pretendo abrir un debate sobre la Radiactividad natural, un aspecto de la casa natural que los expertos en Bioconstrucción solemos olvidar con facilidad, cuando hablamos de arquitectura tradicional, buscando obtener un casa sana y natural. Está de moda hablar del adobe, o del tapial, como materiales naturales idóneos para construir una casa sana, pero esto no es siempre cierto. Por supuesto que el uso de la tierra como material constructivo tiene muchas ventajas, la casa de adobe es bioclimática, dura siglos y se integra en el paisaje, además es barata y es sostenible.

Radioactividad natural (Taringa)

Pero, si queremos garantizar nuestra salud, no estará de más analizar con que tierras vamos a construir nuestra casa, sobre todo si hemos comprado un terreno en una sierra remota, huyendo de la ciudad.En nuestro planeta Tierra, todas las tierras son radiactivas, y debemos saber que en radiactividad no existe una dosis inocua, cualquier incremento de radiactividad por encima de la radiación natural de fondo natural, tiene potenciales efectos genotóxicos, esto es afecta al ADN, reduce las defensas del sistema inmunitario, puede ser cancerígeno y daña el patrimonio genético de la vida.


Cualquier bioconstructor o geobiólogo, debería equiparse de mucho sentido común, y de un monitor de radiación nuclear tipo Radalert, técnicamente llamado contador Geiger Müller. El sentido común nos servirá para observar atentamente la salud de las personas mayores residentes en la zona. Si vemos que la media de la población es alegre y optimista, tiene buena salud y gran longevidad, caso de los campesinos del Cáucaso, podemos suponer a priori que estamos en un entorno natural sano, en el Buen Sitio.


Observaremos también las técnicas constructivas locales y qué materiales de construcción se han usado más habitualmente en la zona, desde la antigüedad. La observación botánica de la zona a construir también nos informará de la calidad del suelo, y la abundancia de malas hierbas puede ser un aviso a tener en cuenta. Por el contrario una huerta feraz y fértil, difícilmente será muy radiactiva, aunque no estará de más realizar un estudio geobiológico del subsuelo para descartar cualquier otra geopatía, como las corrientes de agua subterráneas.

lunes, 16 de marzo de 2015

¿Qué pasó en Fukushima?

El 11 de marzo, un terremoto de magnitud 9 sacude la costa este de Japón, al que sigue un gran tsunami. Se pierde el suministro eléctrico en la central nuclear de Fukushima, y los sistemas de refrigeración fallan. Poco tiempo después se funden tres de los reactores y las explosiones de hidrógeno destruyen los edificios.


Hombre midiendo la radioactividad (Greenpeace)



Greenpeace muestra el 23 de marzo que la radiactividad liberada es suficiente para clasificar este accidente en el nivel 7 de la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES). En ese momento el accidente había sido clasificado como de 4 a 5. El 12 de abril se aumenta oficialmente al nivel 7, el máximo de la escala INES. Dos días después, especialistas de Greenpeace comienzan las mediciones independientes de la radiación más allá de los 20 Km, y aunque el gobierno japonés rechaza estas conclusiones, los expertos del OIEA confirman la necesidad de evacuación dos días después. Un mes después el gobierno solicita a los residentes la evacuar de estas zonas. 



En abril, Japón anuncia que aumentará los niveles de radiación permitidos para los niños hasta 20 veces mas que el límite internacional reconocido y legal de 1 milisievert al año.En mayo, TEPCO admite que la fusión en el reactor 1 se produjo cinco horas después de la perdida de suministro eléctrico. También se produjo la fusión de los reactores 2 y 3. En junio,NISA, el regulador nuclear de Japón, anuncia que las emisiones de radiación de los isótopos radiactivos de yodo y cesio en el accidente son más del doble de lo que originalmente decía.



En julio, saltan a la luz numerosos escándalos que muestran que las compañías eléctricas utilizaban inmoralmente su influencia para conseguir el apoyo público a la energía nuclear. Más tarde, se suman a los escándalos los gobiernos locales y nacionales. Naoto Kan, el Primer Ministro, es finalmente “reemplazado” por Yoshihiko Noda, que es mucho más pro-nuclear. 




En octubre, Japón reconoce que el desmantelamiento de los reactores de Fukushima llevará más de 30 años, cifra que posteriormente modificó a 40 años. TEPCO había dicho en mayo que la planta sólo se cerraría de seis a nueve meses.


Fuente: http://www.greenpeace.org/espana/es/Blog/sabes-realmente-lo-que-pas-en-fukushima/blog/39232/

lunes, 9 de marzo de 2015

Usos de la radioactividad

Médicos



Dentro del uso de la radiactividad en las actividades humanas, la más conocida es la de sus aplicaciones médicas. El uso de la radiación en el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades se ha convertido en una herramienta básica en medicina. Con ella se ha podido realizar exploraciones del cerebro y los huesos, tratar el cáncer y usar elementos radiactivos para dar seguimiento a hormonas y otros compuestos químicos de los organismos.


Radioactividad y medicina (asoniaydianalaradiactividad.blogspot.com)




En  agricultura


Quizá sea una de sus aplicaciones más polémicas. Como hemos venido indicando, las radiaciones ionizantes tienen la propiedad de ionizar (arrancar electrones) de la materia que atraviesan. Esta ionización tiene efectos biológicos que cada vez van siendo mejor conocidos. El efecto más claro es el de las mutaciones genéticas que ha habido a lo largo de la evolución. Actualmente se investiga sobre cómo aprovechar estas mutaciones y el efecto de estas radiaciones para mejorar los cultivos, evitar plagas... Así, por ejemplo, cada día vamos viendo aparecer cada vez un número mayor de productos transgénicos (manipulados genéticamente).


En minería


Al aplicarse ionización en la búsqueda de materiales mineros (metales preciosos), el uso de esta facultad de algunas sustancias químicas es favorable para el uso humano. Aunque es un método de elevados costos, la exactitud de la radiactividad para hacer reaccionar algunos metales es sorprendente. Otra aplicación de la radiactividad se ve manifestada en el uso que se le aplica al Uranio 248: Para lograr que algunos procesos de Electrolisis, como con el Aluminio o el Platino, sean mas precisos y el resultado de este proceso mas puro, se irradian terrenos con este metal para que, luego de hacer correr corrientes eléctricas, la proporción de pureza sea mas exacta.


Industriales

                                         
Probablemente sea menos conocida la función que desempeña la radiación en la industria y la investigación. La inspección de soldaduras, la detección de grietas en metal forjado o fundido, el alumbrado de emergencia, la datación de antigüedades y la preservación de alimentos son algunas de sus numerosas aplicaciones.






Orígen de la radioactividad

El fenómeno de la radiactividad fue descubierto casualmente por Henri Becquerel(a la izquierda) en 1896. Estudiaba los fenómenos de fluorescencia y fosforescencia, para lo cual colocaba un cristal de Pechblenda, mineral que contiene uranio, encima de una placa fotográfica envuelta en papel negro y las exponía al sol. Cuando desenvolvía la placa la encontraba velada, hecho que atribuía a la fosforecencia del cristal. Los días siguientes no hubo sol y dejó en un cajón la placa envuelta con papel negro y con la sal de Uranio encima. Cuando sacó la placa fotográfica estaba velada, y no podía deberse a la fosforescencia ya que no había sido expuesta al sol. La única explicación era que la sal de uranio emitía una radiación muy penetrante. Sin saberlo Becquerel había descubierto lo que Marie Curie llamaría más tarde radiactividad.




Marie Curie (biografías y vidas)




Mme. Curie junto a su esposo Pierre Curie, empezaron a estudiar el raro fenómeno que había descubierto Becquerel. Estudiaron diversos minerales y se dieron cuenta de que otra sustancia el torio, era "radiactiva", término de su invención. Demostraron que la radiactividad no era resultado de una reacción química, sino una propiedad elemental del átomo. El fenómeno de la radiactividad era característico de los núcleos de los átomos. En 1898 descubren dos nuevas sutancias radiactivas: el radio y el polonio, mucho más activas que el uranio. Pierre estudiaba las propiedades de la radiación, y Marie intentaba obtener de los minerales las sustancias radiactivas con el mayor grado de pureza posible. Pierre probó el radio sobre su piel, y el resultado fue una quemadura y una herida, pronto el radio serviría para tratar tumores malignos. Era el comienzo de las aplicaciones médicas que Mme. Curiedaría a la radiactividad. En 1903 recibieron el premio Nobel de física junto con Becquerel por el descubrimiento de la radiactividad natural.




Al poco tiempo murió Pierre Curie en un accidente debilitado como estaba por el radio. Mme. Curie siguió trabajando y fue la primera mujer que ocupó un puesto en la Universidad de la Sorbona en Paris. Siguió investigando junto a Ernest Rutherford, quien encontró que la radiación que emitían las sustancias radiactivas, tenía tres componentes que denominó:alfa, beta y gamma.



Fuente: http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0504-01/radiactividad.html

lunes, 2 de marzo de 2015

¿Qué efectos tiene la radioactividad sobre la salud? II

Según ha reconocido la Agencia de Seguridad Nuclear japonesa, unos minutos después de la tercera explosión registrada en la central, los niveles de radiación superaron los 8 milisieverts (mSv) por hora, el triple de la cantidad normal a la que está sometida una persona a lo largo de todo un año.

¿Qué radiación recibimos normalmente?

Como recuerda la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona recibe unos 3 mSv a lo largo de todo el año, el 80% a través de fuentes naturales de radiación (como ciertos gases que puede haber en el terreno), y el otro 20% a través de procedimientos y pruebas médicas, aunque estas cifras pueden variar en función de la geología del terreno. En España estamos expuestos a entre 2,4 y 3 milisieverts en todo el año (frente a los 8 a los que se expone la población de Fukushima), una cantidad inocua o tolerable. Como explica el profesor Gallego, por debajo de los 100 milisieverts al año (una cifra equivale a dos o tres escáneres), la mayoría de la gente no sufre ningún síntoma. Los ciudadanos de Fukushima tendrían que estar unas 12 horas expuestos para alcanzar los 100 mSv. Lo que sí es recomendable es realizar controles médicos periódicos, centrados en la prevención de posibles tumores.


A partir de los 100 mSv pueden aparecer algunos daños en la piel, náuseas, vómitos, problemas respiratorios y, si afecta a mujeres embarazadas, puede ocasionarle al futuro bebé algún tipo de retraso en el desarrollo cerebral. A mayores dosis, mayores repercusiones en la salud: destruyen el sistema nervioso central y los glóbulos blancos y rojos, lo que compromete el sistema inmunológico y deja a la víctima vulnerable ante las infecciones. Si este accidente se agravase hasta el punto de pasar de los 8 mSv a varios miles de milisieverts, se pueden producir casos de Síndrome de Radiación Aguda. Ocurre cuando grandes cantidades de radiactividad entran en el cuerpo en muy poco tiempo. En circunstancias semejantes, la radiactividad afecta a todos los órganos y cualquiera de ellos puede tener un fallo fulminante. Por ejemplo, una única dosis de 5.000 milisieverts mataría aproximadamente a la mitad de las personas expuestas en un mes.


¿Quiénes son más vulnerables?

Cuanto más jóvenes, mayor es la sensibilidad a las radiaciones. Su organismo celular se renueva muy rápidamente y si alguna célula se vuelve cancerosa, el tumor se desarrolla con más rapidez.


domingo, 22 de febrero de 2015

¿Qué efectos tiene la radioactividad sobre la salud? I

¿Qué son y dónde están las radiaciones?


Las radiaciones son un tipo de energía que forman parte de la naturaleza. Por ejemplo, gran parte del material del suelo es uranio y las estrellas también emiten radiación, especialmente el sol, y esto se nota de forma acusada cuando viajamos en avión. Además de en el medio ambiente, también se encuentra en aplicaciones artificiales, como la energía nuclear y ciertas aplicaciones médicas (como la radioterapia para tratar el cáncer o los rayos X).


Médico ayudando a una familia (elmundo)


¿Cómo las absorbe el cuerpo?

Hay muchos tipos de partículas en las radiaciones, pero las que más abundan son las de tipo gamma, que atraviesan sin dificultad los tejidos e impactan en el ADN de las células, precisamente donde se produce el efecto más importante, ya que puede provocar mutaciones celulares y dar lugar a diversos tipos de cáncer.La radiación también se puede inhalar. Esta vía tiene un agravante, porque el elemento químico entra en el cuerpo, puede metabolizarse y permanecer durante mucho tiempo descargando radiaciones. El plutonio, por ejemplo, se puede fijar en los huesos y los pulmones, llegando a originar diferentes tumores.



¿Qué riesgos suponen para la salud?

La radiación controlada no representa ningún riesgo. De hecho, las radiaciones conviven con nosotros, en hospitales, en industrias, en ciertos gases que se encuentran en el terreno... Sirven para tratar el cáncer (radioterapia) y para diagnosticar muchas enfermedades (a través de radiografías, por ejemplo). Otra cosa es lo que ha pasado en Japón. Una situación inesperada e impredecible. Las repercusiones dependen de la distancia a la que se encuentre cada persona, su sensibilidad y, por supuesto, de las dosis y los materiales radiactivos emitidos.



¿Qué tipo de efectos tiene la radiación en el organismo?



Hay que distinguir en primer lugar entre la exposición puntual a altas dosis (muy por encima de 100 milisieverts), que puede provocar efectos agudos en poco tiempo (como malestar, quemaduras en la piel, caída de pelo, diarreas, náuseas o vómitos), y los daños acumulados, que pueden causar problemas de salud más graves a largo plazo (cáncer fundamentalmente), sobre todo leucemias y cáncer de tiroides. Estos efectos tienen que ver con la capacidad de las radiaciones ionizantes para provocar cambios en la estructura de las células, es decir, para alterar su ADN; algo que no ocurre con las radiaciones no ionizantes (como las de infrarrojos).



viernes, 20 de febrero de 2015

Tipos de radioactividad

Es un tipo de radiación poco penetrante que puede ser detenida por una simple hoja de papel. Rutherford sugirió que los rayos alfa son iones de átomos de Helio (He2+) moviéndose rápidamente, y en 1909 lo demostró experimentalmente. Este tipo de radiación la emiten núcleos de elementos pesados situados al final de la tabla periódica (A >100). Estos núcleos tienen muchos protones y la repulsión eléctrica es muy fuerte, por lo que tienden a obtener N aproximadamente igual a Z, y para ello emite una partícula alfa. En el proceso se desprende mucha energía que se convierte en la energía cinética de la partícula alfa, es decir que estas partículas salen con velocidades muy altas. En el proceso un núcleo cualquiera de número másico A y número atómico Z, se convierte en otro núcleo Y con número másico A-4 y nº atómico Z-2, y se emite una partícula alfa.




Tipos de radioactividad (web.educastur.princast.es)


Su poder de penetración es mayor que las alfa. Son frenadas por metros de aire, una lámina de aluminio o unos cm de agua. Existen tres tipos de radiación beta:
Radiación Beta menos
Radiación Beta mas
Captura electrónica
           

En este tipo de radiación el núcleo no pierde su identidad. Mediante esta radiación el núcleo se desprende de la energía que le sobra para pasar a otro estado de energía más baja. Emite rayos gamma, o sea fotones muy energéticos. Este tipo de emisión acompaña a las radiaciones alfa y beta.

Es una radiación muy penetrante, atraviesa el cuerpo humano y sólo se frena con planchas de plomo y muros gruesos de hormigón. Al ser tan penetrante y tan energética, de los tres tipos de radiación es la más peligrosa, ya que ha afectado a millones de seres vivos de forma negativa, sobre todo en los últimos años.



miércoles, 11 de febrero de 2015

Cementerio nuclear en Villar de cañas


Tanquem Cofrents [1] denuncia que la decisión de instalar el cementerio nuclear en el municipio de Villar de Cañas (Cuenca), sin haber consensuado social y políticamente un modelo de gestión de estos residuos, su emplazamiento y un plan de cierre cercano de las centrales nucleares, significa incrementar la amenaza que la energía nuclear representa para la sociedad y el medio ambiente. Con esta decisión el Gobierno se alinea de manera incondicional con los intereses de la industria nuclear y da la espalda a la mayoría social, reflejada en todas las encuestas, que manifiesta un rechazo explícito de la energía nuclear.

Señal en Villar de Cañas (ecologistasenaccion)


La plataforma Tanquem Cofrents, que agrupa a los principales grupos ecologistas, asi como sindicatos y otras organizaciones de la sociedad civil valenciana, quiere manifestar que la decisión del Gobierno del PP de ubicar este basurero nuclear en el municipio de Villar de Cañas demuestra un desprecio hacia los mecanismos y procedimientos de toma de decisión con participación social que determina la Unión Europea equivalente a la que mostró en su día el gobierno del PSOE. La decisión es un apoyo explícito a las compañías eléctricas propietarias de centrales nucleares para que puedan alargar indefinidamente el funcionamiento de unas instalaciones envejecidas, con el incremento de riesgos que implica a la población y el medio ambiente. Además, supone, en la practica, un nueva subvención a las empresas nucleares, ya que en el momento en que estos residuos salgan de las centrales donde se encuentran actualmente, su gestión y los costes asociados pasaran a la empresa pública Enresa.



Con esta decisión, el gobierno Rajoy se sitúa en la dirección opuesta a la que marcan diferentes estados europeos como los de Alemania, Bélgica, Suiza, que acordaron abandonar el tecnología nuclear, y cierra la puerta al incremento de control de esta tecnología que están practicando muchos otros. La generación indefinida de residuos radiactivos de alta actividad es una de las amenazas más graves de la industria nuclear. Desde el movimiento ecologista y social que se ha opuesto a las centrales nucleares siempre se ha pedido que la redacción de un plan consensuado de cierre cercano en el tiempo de las centrales nucleares sea la condición previa para abordar el problema de estos residuos por su peligrosidad y la amenaza que suponen tanto en el espacio (dispersión de la radiación) como en el tiempo (la radiactividad dura centenares de miles de años). Con esta decisión el volumen de residuos radiactivos de alta actividad a gestionar podría superar los 19.000 metros cúbicos en base a las cifras indicadas en los organismos oficiales. Desde Tanquem Cofrents, participaremos y daremos el máximo apoyo a todas las actividades unitarias que se desarrollen desde la sociedad civil y el tejido asociativo en contra de esta decisión.


Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org/article29520.html

lunes, 9 de febrero de 2015

Medidas de protección para la radioactividad

La metáfora de las balas nos sirve también para explicar cómo protegernos de la radiactividad: ponemos un escudo y la radiactividad se detiene. Pero recordemos que hay muchos tipos de radiactividad, luego no hay un escudo perfecto que sirva para todas: para algunos tipos basta una hoja de papel y para otros necesitamos un grueso escudo de plomo, hormigón o algún material pesado. Y no nos podemos olvidar de la naturaleza cuántica aleatoria de la radiactividad: no todas las partículas radiactivas se comportan igual.


Manifestación para la radioactividad (lostiempos)


Si disparamos con una pistola y nos ponemos detrás de una gruesa pared sabemos que ninguna bala llegará nunca a atravesarla (mientras no se destruya la pared…), pero para la radiactividad lo que ocurriría es que algunas partículas se detendrían en la pared y otras (aunque son iguales a que las que se detienen) la atravesarían. Lo que ocurre es que cuanta más gruesa sea la pared, más partículas se detienen. Y este efecto tiene un comportamiento exponencial: si una pared de 1 centímetro sólo deja pasar una de cada 10 partículas, una de 2 centímetros sólo dejará pasar 1 de cada 100, una de 3 centímetros solo 1 de cada 1000, etc. Es decir, que sí que es posible protegerse de la radiación con un escudo: si en el caso anterior pusiéramos una pared de 10 centímetros, no llegaría prácticamente ninguna partícula (muchas menos de las que nuestro propio cuerpo le lanza a la pared…).



Otra estrategia para protegerse de la radiación es separarse de ella. Ya decíamos que la radiación se emite en todas direcciones; eso quiere decir que la cantidad de radiación disminuye cuadráticamente: si estamos a 10 centímetros de una fuente radiactiva nos llega 4 veces más que a 20 centímetros, y 100 veces más que si estamos a 100 centímetros. La radiactividad es acumulativa. Esto quiere decir que para protegernos de la radiactividad lo mejor es que estemos el menor tiempo posible cerca de donde hay mucha radiación.



Fuente: http://www.aecat.net/el-cancer-de-tiroides/tratamiento-con-yodo-radioactivo/radiactividad-y-medidas-de-radioproteccion/

martes, 27 de enero de 2015

Niños y radioactividad

La explotación de uranio en Bolivia o Venezuela tiene lugar, prácticamente sin la vigilancia de organizaciones internacionales. En Colombia, por su parte, se teme que las FARC han explotado y comercializado ilegalmente yacimientos de uranio, con un alto riesgo para el entorno natural y la salud de las personas. Una cadena de afectados en la que los niños son el eslabón más vulnerable.


Midiendo la radioactividad (elmundo)

La Asociación Internacional de Médicos para la Prevención de una Guerra Nuclear (AIMPGN) o IPPNW, como más se le conoce por sus siglas en inglés, lanza por ello una advertencia sobre la contaminación que representa el uso de la energía nuclear. El médico pediatra Alex Rosen, de IPPNW: "Es muy difícil calcular las dimensiones de los daños en la salud provocados por la energía atómica, desde la explotación de uranio en América Latina y África hasta su procesamiento y utilización para la producción de energía eléctrica en Europa. Claro es que los mayores daños a la salud han sido y siguen siendo causados por los ensayos con energía atómica".


Los expertos calculan que desde 1945 se han llevado a cabo más de 2.000 explosiones experimentales de bombas atómicas, cuyos residuos tóxicos han afectado a cientos de miles de personas que ya deben haber muerto, debido a los tumores cancerosos que provoca una exposición a la energía nuclear. Conscientes de que la población infantil es la más vulnerable, sobre todo si los niños viven en cercanías de plantas atómicas de producción de energía eléctrica, en casos de accidentes nucleares o debido al uso cotidiano de rayos x, los médicos de AIMPGN exigen más protección y más información. A pesar de que Alemania decidió abandonar el uso de la energía nuclear, se registra un auge mundial de la explotación de uranio sin los controles necesarios para proteger a las personas. El pediatra Rosen destaca que "si a las personas contaminadas en la minas de uranio se suman las víctimas de accidentes nucleares, las muertes provocadas por la industria de la energía nuclear se deben acercar al millón de personas".