domingo, 22 de febrero de 2015

¿Qué efectos tiene la radioactividad sobre la salud? I

¿Qué son y dónde están las radiaciones?


Las radiaciones son un tipo de energía que forman parte de la naturaleza. Por ejemplo, gran parte del material del suelo es uranio y las estrellas también emiten radiación, especialmente el sol, y esto se nota de forma acusada cuando viajamos en avión. Además de en el medio ambiente, también se encuentra en aplicaciones artificiales, como la energía nuclear y ciertas aplicaciones médicas (como la radioterapia para tratar el cáncer o los rayos X).


Médico ayudando a una familia (elmundo)


¿Cómo las absorbe el cuerpo?

Hay muchos tipos de partículas en las radiaciones, pero las que más abundan son las de tipo gamma, que atraviesan sin dificultad los tejidos e impactan en el ADN de las células, precisamente donde se produce el efecto más importante, ya que puede provocar mutaciones celulares y dar lugar a diversos tipos de cáncer.La radiación también se puede inhalar. Esta vía tiene un agravante, porque el elemento químico entra en el cuerpo, puede metabolizarse y permanecer durante mucho tiempo descargando radiaciones. El plutonio, por ejemplo, se puede fijar en los huesos y los pulmones, llegando a originar diferentes tumores.



¿Qué riesgos suponen para la salud?

La radiación controlada no representa ningún riesgo. De hecho, las radiaciones conviven con nosotros, en hospitales, en industrias, en ciertos gases que se encuentran en el terreno... Sirven para tratar el cáncer (radioterapia) y para diagnosticar muchas enfermedades (a través de radiografías, por ejemplo). Otra cosa es lo que ha pasado en Japón. Una situación inesperada e impredecible. Las repercusiones dependen de la distancia a la que se encuentre cada persona, su sensibilidad y, por supuesto, de las dosis y los materiales radiactivos emitidos.



¿Qué tipo de efectos tiene la radiación en el organismo?



Hay que distinguir en primer lugar entre la exposición puntual a altas dosis (muy por encima de 100 milisieverts), que puede provocar efectos agudos en poco tiempo (como malestar, quemaduras en la piel, caída de pelo, diarreas, náuseas o vómitos), y los daños acumulados, que pueden causar problemas de salud más graves a largo plazo (cáncer fundamentalmente), sobre todo leucemias y cáncer de tiroides. Estos efectos tienen que ver con la capacidad de las radiaciones ionizantes para provocar cambios en la estructura de las células, es decir, para alterar su ADN; algo que no ocurre con las radiaciones no ionizantes (como las de infrarrojos).



viernes, 20 de febrero de 2015

Tipos de radioactividad

Es un tipo de radiación poco penetrante que puede ser detenida por una simple hoja de papel. Rutherford sugirió que los rayos alfa son iones de átomos de Helio (He2+) moviéndose rápidamente, y en 1909 lo demostró experimentalmente. Este tipo de radiación la emiten núcleos de elementos pesados situados al final de la tabla periódica (A >100). Estos núcleos tienen muchos protones y la repulsión eléctrica es muy fuerte, por lo que tienden a obtener N aproximadamente igual a Z, y para ello emite una partícula alfa. En el proceso se desprende mucha energía que se convierte en la energía cinética de la partícula alfa, es decir que estas partículas salen con velocidades muy altas. En el proceso un núcleo cualquiera de número másico A y número atómico Z, se convierte en otro núcleo Y con número másico A-4 y nº atómico Z-2, y se emite una partícula alfa.




Tipos de radioactividad (web.educastur.princast.es)


Su poder de penetración es mayor que las alfa. Son frenadas por metros de aire, una lámina de aluminio o unos cm de agua. Existen tres tipos de radiación beta:
Radiación Beta menos
Radiación Beta mas
Captura electrónica
           

En este tipo de radiación el núcleo no pierde su identidad. Mediante esta radiación el núcleo se desprende de la energía que le sobra para pasar a otro estado de energía más baja. Emite rayos gamma, o sea fotones muy energéticos. Este tipo de emisión acompaña a las radiaciones alfa y beta.

Es una radiación muy penetrante, atraviesa el cuerpo humano y sólo se frena con planchas de plomo y muros gruesos de hormigón. Al ser tan penetrante y tan energética, de los tres tipos de radiación es la más peligrosa, ya que ha afectado a millones de seres vivos de forma negativa, sobre todo en los últimos años.



miércoles, 11 de febrero de 2015

Cementerio nuclear en Villar de cañas


Tanquem Cofrents [1] denuncia que la decisión de instalar el cementerio nuclear en el municipio de Villar de Cañas (Cuenca), sin haber consensuado social y políticamente un modelo de gestión de estos residuos, su emplazamiento y un plan de cierre cercano de las centrales nucleares, significa incrementar la amenaza que la energía nuclear representa para la sociedad y el medio ambiente. Con esta decisión el Gobierno se alinea de manera incondicional con los intereses de la industria nuclear y da la espalda a la mayoría social, reflejada en todas las encuestas, que manifiesta un rechazo explícito de la energía nuclear.

Señal en Villar de Cañas (ecologistasenaccion)


La plataforma Tanquem Cofrents, que agrupa a los principales grupos ecologistas, asi como sindicatos y otras organizaciones de la sociedad civil valenciana, quiere manifestar que la decisión del Gobierno del PP de ubicar este basurero nuclear en el municipio de Villar de Cañas demuestra un desprecio hacia los mecanismos y procedimientos de toma de decisión con participación social que determina la Unión Europea equivalente a la que mostró en su día el gobierno del PSOE. La decisión es un apoyo explícito a las compañías eléctricas propietarias de centrales nucleares para que puedan alargar indefinidamente el funcionamiento de unas instalaciones envejecidas, con el incremento de riesgos que implica a la población y el medio ambiente. Además, supone, en la practica, un nueva subvención a las empresas nucleares, ya que en el momento en que estos residuos salgan de las centrales donde se encuentran actualmente, su gestión y los costes asociados pasaran a la empresa pública Enresa.



Con esta decisión, el gobierno Rajoy se sitúa en la dirección opuesta a la que marcan diferentes estados europeos como los de Alemania, Bélgica, Suiza, que acordaron abandonar el tecnología nuclear, y cierra la puerta al incremento de control de esta tecnología que están practicando muchos otros. La generación indefinida de residuos radiactivos de alta actividad es una de las amenazas más graves de la industria nuclear. Desde el movimiento ecologista y social que se ha opuesto a las centrales nucleares siempre se ha pedido que la redacción de un plan consensuado de cierre cercano en el tiempo de las centrales nucleares sea la condición previa para abordar el problema de estos residuos por su peligrosidad y la amenaza que suponen tanto en el espacio (dispersión de la radiación) como en el tiempo (la radiactividad dura centenares de miles de años). Con esta decisión el volumen de residuos radiactivos de alta actividad a gestionar podría superar los 19.000 metros cúbicos en base a las cifras indicadas en los organismos oficiales. Desde Tanquem Cofrents, participaremos y daremos el máximo apoyo a todas las actividades unitarias que se desarrollen desde la sociedad civil y el tejido asociativo en contra de esta decisión.


Fuente: http://www.ecologistasenaccion.org/article29520.html

lunes, 9 de febrero de 2015

Medidas de protección para la radioactividad

La metáfora de las balas nos sirve también para explicar cómo protegernos de la radiactividad: ponemos un escudo y la radiactividad se detiene. Pero recordemos que hay muchos tipos de radiactividad, luego no hay un escudo perfecto que sirva para todas: para algunos tipos basta una hoja de papel y para otros necesitamos un grueso escudo de plomo, hormigón o algún material pesado. Y no nos podemos olvidar de la naturaleza cuántica aleatoria de la radiactividad: no todas las partículas radiactivas se comportan igual.


Manifestación para la radioactividad (lostiempos)


Si disparamos con una pistola y nos ponemos detrás de una gruesa pared sabemos que ninguna bala llegará nunca a atravesarla (mientras no se destruya la pared…), pero para la radiactividad lo que ocurriría es que algunas partículas se detendrían en la pared y otras (aunque son iguales a que las que se detienen) la atravesarían. Lo que ocurre es que cuanta más gruesa sea la pared, más partículas se detienen. Y este efecto tiene un comportamiento exponencial: si una pared de 1 centímetro sólo deja pasar una de cada 10 partículas, una de 2 centímetros sólo dejará pasar 1 de cada 100, una de 3 centímetros solo 1 de cada 1000, etc. Es decir, que sí que es posible protegerse de la radiación con un escudo: si en el caso anterior pusiéramos una pared de 10 centímetros, no llegaría prácticamente ninguna partícula (muchas menos de las que nuestro propio cuerpo le lanza a la pared…).



Otra estrategia para protegerse de la radiación es separarse de ella. Ya decíamos que la radiación se emite en todas direcciones; eso quiere decir que la cantidad de radiación disminuye cuadráticamente: si estamos a 10 centímetros de una fuente radiactiva nos llega 4 veces más que a 20 centímetros, y 100 veces más que si estamos a 100 centímetros. La radiactividad es acumulativa. Esto quiere decir que para protegernos de la radiactividad lo mejor es que estemos el menor tiempo posible cerca de donde hay mucha radiación.



Fuente: http://www.aecat.net/el-cancer-de-tiroides/tratamiento-con-yodo-radioactivo/radiactividad-y-medidas-de-radioproteccion/